La donación de órganos representa una oportunidad de vida para miles de personas que enfrentan enfermedades crónicas o fallas orgánicas avanzadas. Sin embargo, aunque Colombia cuenta con una Red de Donación y Trasplantes, profesionales especializados, instituciones habilitadas y una legislación que ha evolucionado en los últimos años, todavía existe una importante diferencia entre el número de personas que necesitan un trasplante y los órganos disponibles.
El reto, por tanto, no puede reducirse a una sola pregunta cómo “¿por qué las personas no donan?”. La disponibilidad de órganos depende de una cadena compleja en la que intervienen la educación ciudadana, la confianza en el sistema, la comunicación familiar, la detección hospitalaria de potenciales donantes, la evaluación clínica, el talento humano, la infraestructura, el transporte, los tiempos de preservación, la coordinación institucional y la equidad territorial.
Comprender esos factores es fundamental para avanzar hacia una cultura de donación más informada y, al mismo tiempo, hacia un sistema capaz de convertir de manera segura y ética más oportunidades de donación en trasplantes efectivos.
¿Qué es la donación de órganos y por qué es tan importante?
El trasplante consiste en sustituir un órgano o tejido enfermo, o su función, por otro sano procedente de un donante vivo o fallecido. En Colombia, esta definición y la organización de la Red de Donación y Trasplantes se encuentran contempladas dentro del marco regulatorio del país.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el trasplante de células, tejidos y órganos constituye en muchos casos la mejor alternativa y, en determinadas enfermedades graves, la única posibilidad terapéutica capaz de salvar la vida. La OMS también destaca que el trasplante renal puede ofrecer ventajas en supervivencia, calidad de vida y costo-efectividad frente a la diálisis en pacientes seleccionados con falla renal.
Por esa razón, aumentar las tasas de donación no depende únicamente de que más ciudadanos manifiesten una actitud favorable. También requiere que el sistema tenga capacidad para detectar oportunamente al posible donante, evaluar la viabilidad de los órganos, activar la Red, coordinar equipos y transporte, realizar la asignación y llevar a cabo el trasplante dentro de ventanas de tiempo muy estrictas.
¿Por qué Colombia continúa enfrentando una baja tasa de donación?
La baja disponibilidad de órganos es un fenómeno multifactorial. La OMS reconoce que, internacionalmente, los sistemas de trasplantes enfrentan obstáculos asociados con infraestructura insuficiente, debilidades regulatorias, cobertura sanitaria desigual y bajo conocimiento o participación tanto de la ciudadanía como de profesionales de la salud.
En Colombia también se han identificado barreras sociales y estructurales. Un análisis académico de la Universidad El Bosque publicado en 2020 revisó literatura científica y datos de la Red de Donación y Trasplantes.
Entre las barreras identificadas para el contexto colombiano destacaron los sistemas de creencias individuales y las limitaciones estructurales del sistema. En ese estudio, las barreras relacionadas con la aceptabilidad fueron las más frecuentes entre las identificadas para Colombia. Los autores señalaron como facilitadores la capacitación interdisciplinaria, las campañas de sensibilización y el debate social sobre la donación.
Desafío 1: Transformar información en una verdadera cultura de donación
Uno de los principales retos es conseguir que las personas comprendan qué significa ser donante antes de enfrentarse a una situación de duelo.
Cuando el primer contacto con el tema ocurre en una unidad de cuidados intensivos, después de una lesión neurológica catastrófica o ante el fallecimiento de un ser querido, es mucho más difícil procesar información compleja sobre muerte encefálica, donación, tiempos, procedimientos y voluntad del paciente.
Por eso, las campañas no deberían limitarse a preguntar “¿quieres ser donante?”. Una estrategia de educación efectiva debe explicar cómo funciona la Red, quién determina la muerte, cómo se seleccionan los receptores, qué significa la presunción legal de donación, por qué un órgano no puede asignarse arbitrariamente y qué garantías éticas existen durante todo el proceso.
La educación sostenida también permite que la donación deje de percibirse como un asunto excepcional y pase a formar parte de las conversaciones familiares sobre decisiones de salud y voluntad personal.
Desafío 2: Combatir los mitos sin minimizar las dudas de las personas
Los mitos pueden afectar la confianza pública y convertirse en una barrera importante. En donación de órganos, responderlos requiere información clara, evidencia y transparencia.
| Mito frecuente | Realidad |
| “Si los médicos saben que soy donante, harán menos esfuerzos por salvarme.” | La atención destinada a salvar la vida y la determinación del fallecimiento son independientes del proceso de donación. La Ley 2620 de 2026 establece que deben realizarse todos los esfuerzos de reanimación correspondientes y que la extracción sólo puede efectuarse después de la certificación del fallecimiento conforme a criterios médicos. |
| “Muerte encefálica significa estar en coma.” | No son situaciones equivalentes. La muerte encefálica implica el cumplimiento de criterios médicos de muerte establecidos legal y científicamente; un coma, por sí solo, no significa que la persona haya fallecido. |
| “Los órganos se entregan a quien pueda pagar más.” | La asignación está sometida a criterios técnicos y a la administración de la Red. El Decreto 2493 establece principios de equidad y prohíbe discriminaciones por condición socioeconómica, sexo, raza, religión u otras condiciones. |
| “Ser adulto mayor significa que no puedo donar.” | La edad por sí sola no determina automáticamente la viabilidad. La posibilidad de utilizar un órgano depende de su evaluación clínica y de los criterios técnicos aplicables. |
| “La familia puede cambiar libremente la voluntad positiva que expresé en vida.” | La Ley 1805 establece que la voluntad de donación manifestada en vida solo puede ser revocada por la propia persona y no puede ser sustituida por familiares. La comunicación familiar sigue siendo fundamental para que esa voluntad sea conocida y comprendida. |
Desafío 3: Detectar a tiempo a los potenciales donantes en los hospitales
Una persona con voluntad de donar no se convierte automáticamente en donante efectivo. Uno de los momentos más importantes de la cadena ocurre dentro de los hospitales: la detección temprana del posible donante.
El coordinador operativo de donación tiene un papel esencial. Según el INS, este profesional participa en la valoración del posible donante, su mantenimiento clínico junto con especialistas de cuidado intensivo, la comunicación con la familia y la coordinación de las actividades médicas, operativas y logísticas con la Red. El Instituto informó en febrero de 2026 que cerca de 300 médicos habían sido formados como coordinadores operativos, frente a aproximadamente 50 que existían años atrás.

La detección rápida es especialmente importante porque el proceso tiene tiempos biológicos limitados. Una oportunidad que no sea identificada o comunicada oportunamente puede perderse aun cuando existan receptores compatibles esperando un órgano.
Las causas clínicas también reducen el número de donantes efectivos
Una investigación publicada en 2026 en la revista científica Biomédica analizó 1.451 posibles donantes reportados a la Red y evaluados por Fundonar en tres regionales del país durante 2022. De ellos, 849 presentaban causas de contraindicación. Dentro de este grupo, el 29,8 % tenía falla multiorgánica, el 20,8 % alguna comorbilidad y el 15,3 % no cumplía los criterios diagnósticos de muerte encefálica.
Este hallazgo es importante porque demuestra que el reto de Colombia no depende exclusivamente de la aceptación ciudadana o familiar. Existe una diferencia entre un posible donante, un donante evaluado, un donante clínicamente apto y un donante efectivo.
Los autores plantean que algunas contraindicaciones médicas podrían ser reconsideradas mediante evaluaciones individualizadas que equilibren riesgos y beneficios, utilizando decisiones multidisciplinarias y basadas en evidencia. Esto no significa reducir los estándares de seguridad, sino optimizar la selección de donantes dentro de criterios científicos actualizados.
Desafío 4: Reducir las desigualdades territoriales
Las oportunidades de donación y trasplante también dependen del lugar en el que se encuentre una persona.
Los centros especializados, equipos de trasplante, laboratorios, bancos de tejidos, coordinadores, UCI y capacidades logísticas no están distribuidos de manera homogénea en el territorio nacional. Además, el traslado de órganos y muestras requiere coordinación inmediata, disponibilidad de transporte y cumplimiento de tiempos estrictos.
Por otro lado, la concentración de capacidades en determinadas ciudades puede generar retos adicionales para regiones apartadas. De ahí que fortalecer la donación no consista únicamente en aumentar campañas nacionales: se requiere desarrollar capacidades locales para identificar potenciales donantes y conectarlos de forma eficiente con la Red.
La Ley 2620 de 2026: Una nueva oportunidad para fortalecer la donación
Colombia dio un paso importante con la expedición de la Ley 2620 del 31 de julio de 2026, que modificó la estructura nacional de donación y trasplante de órganos, tejidos y células y actualizó disposiciones de la Ley 9 de 1979 y la Ley 1805 de 2016.
La norma tiene especial relevancia porque aborda varios de los problemas que históricamente han limitado la donación.
Por una parte, establece que al menos el 15 % del presupuesto destinado a pauta oficial de las entidades del sector salud señaladas por la ley debe dirigirse a promover la donación de órganos y tejidos y explicar la presunción legal de donación. Además, exige que se difundan el Registro Nacional de Donantes y la posibilidad de manifestar una voluntad negativa.
También establece que las IPS deben contar con recursos humanos, tecnológicos, formativos, éticos y técnicos que permitan identificar posibles donantes en tiempo real. La norma contempla médicos coordinadores operativos y, para determinadas instituciones, profesionales de salud mental que apoyen la comunicación sobre el estado irreversible del paciente y el proceso de donación.
Otro cambio significativo es el componente educativo. La Ley 2620 establece formación técnica, legal, ética y psicosocial sobre donación y trasplantes en programas universitarios relacionados con salud y bienestar. También contempla actividades educativas para trabajadores, colaboradores y afiliados de instituciones del sector salud y capacitaciones lideradas por el INS.
El territorio también entra en el centro de la estrategia
La Ley 2620 creó además un programa de Acompañamiento Técnico Prioritario (ATP) para departamentos, distritos y territorios que presenten condiciones que dificulten la donación y el trasplante.
Entre los criterios contemplados se encuentran una tasa inferior a tres donantes por millón de habitantes, ausencia de IPS habilitadas para trasplante, pacientes con enfermedades trasplantables sin acceso oportuno, tasas muy altas de negativa familiar o limitaciones geográficas, logísticas y de infraestructura. La ley establece también la elaboración de un mapa anual de priorización territorial.
Cuando una persona conoce previamente qué significa donar, comprende la diferencia entre coma y muerte encefálica, sabe que existen criterios técnicos para asignar los órganos y ha hablado de su decisión con familiares, existe una base informativa mucho más sólida para enfrentar una eventual situación de donación.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cuántas personas esperan actualmente un trasplante en Colombia?
El número cambia permanentemente porque ingresan nuevos pacientes y otros reciben un trasplante o modifican su situación clínica. Como referencia oficial, el Instituto Nacional de Salud informó el 27 de febrero de 2026 que 4.123 personas necesitaban un trasplante, de las cuales 3.825 esperaban un riñón.
2. ¿En Colombia todas las personas son consideradas donantes?
La Ley 1805 establece la presunción legal de donación cuando una persona no ha manifestado formalmente durante su vida su oposición a donar después de fallecer. Sin embargo, esto no significa que cualquier persona fallecida pueda donar. Siempre debe determinarse la viabilidad médica y cumplirse los protocolos correspondientes.
3. ¿La familia puede impedir la donación si la persona manifestó en vida que quería ser donante?
La legislación colombiana establece que la voluntad positiva de donar expresada en vida solo puede ser revocada por la propia persona y no puede ser sustituida por sus familiares. Aun así, hablar previamente con la familia sigue siendo muy importante para que conozca, comprenda y respete esa decisión.
4. ¿Por qué una persona que quiere donar puede finalmente no convertirse en donante?
Porque además de la voluntad existen criterios médicos estrictos. La causa del fallecimiento, el estado de los órganos, enfermedades previas, infecciones, daño multiorgánico, criterios de muerte, seguridad del receptor y aspectos logísticos pueden hacer inviable una donación.
5. ¿Qué puede hacer una persona para contribuir a fortalecer la donación en Colombia?
El primer paso es informarse mediante fuentes confiables y conocer cómo funciona realmente la donación. También es importante hablar sobre el tema con la familia y expresar claramente la voluntad personal. Una cultura de donación se construye antes de que exista una emergencia y mediante conversaciones basadas en información, autonomía, solidaridad y confianza.
En pocas palabras

La baja tasa de donación de órganos en Colombia no tiene una única causa y, por esa misma razón, tampoco existe una única solución. La Ley 2620 de 2026 abre una nueva etapa al reforzar la educación, la detección hospitalaria, la formación profesional y la gestión territorial. Su impacto dependerá ahora de cómo se reglamente, implemente, financie y evalúe a lo largo del tiempo.
Pero existe también una acción que no requiere esperar nuevas normas: informarnos, hablar del tema y expresar responsablemente nuestra voluntad.
La donación de órganos es un proceso médico, ético y profundamente humano. Construir una cultura de donación basada en información clara y confiable puede contribuir a que más oportunidades potenciales se transformen, de manera segura y transparente, en nuevas posibilidades de vida.
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Fuentes consultadas
Instituto Nacional de Salud (INS). “¿Sabe cuál es la importancia de donar órganos?” – Baja tasa donación de órganos en Colombia. Consultar fuente del INS
Instituto Nacional de Salud. “Día Mundial de la Donación de Órganos y Tejidos, en Colombia: 4.338 personas buscan una oportunidad”. Consultar informe del INS
Ley 2620 de 2026. Actualización de la estructura nacional de donación y trasplante de órganos, tejidos y células. Consultar Ley 2620 de 2026
Ley 1805 de 2016. Presunción legal de donación y manifestación de voluntad en Colombia. Consultar Ley 1805 de 2016 en SUIN-Juriscol
Decreto 2493 de 2004. Regulación de la Red de Donación y Trasplantes y de los procesos de obtención, distribución y trasplante. Baja tasa donación de órganos en Colombia. Consultar Decreto 2493 de 2004
Gómez-Montero A. et al. “Explorando los desafíos: causas de rechazo de potenciales donantes de órganos en Colombia”. Biomédica, 2026;46(1):83-96. Consultar artículo científico en Biomédica
Organización Mundial de la Salud. “Transplantation”. Marco internacional sobre acceso, seguridad, disponibilidad y desafíos de los sistemas de trasplante. Consultar fuente de la OMS
Cárdenas Galindo M. A., Cárdenas Guevara M. A. y Cristancho Montes J. F. “Barreras y facilitadores en el acceso a la salud: un análisis coyuntural de la donación y trasplante de órganos en Colombia. Baja tasa donación de órganos en Colombia”. Universidad El Bosque, 2020. Consultar registro académico
NIDDK – National Institutes of Health. “What is Kidney Failure?” Información clínica sobre falla renal y alternativas de reemplazo renal. Consultar NIDDK
NIDDK – National Institutes of Health. “Symptoms & Causes of Cirrhosis”. Información sobre manifestaciones de enfermedad hepática avanzada. Consultar NIDDK sobre cirrosis
NHLBI – National Institutes of Health. “Heart Failure Symptoms”. Información clínica sobre manifestaciones de insuficiencia cardíaca. Consultar NHLBI
LAUD – Universidad Distrital. “Estrategias para fortalecer la donación de órganos en Colombia”. Información sobre capacitación y fortalecimiento institucional para detección, gestión de potenciales donantes y mejora en la baja tasa donación de órganos en Colombia. Consultar artículo de LAUD





